Estoy en un momento de la vida en el
cual según qué cosas me molestan hasta un punto en el cual no aguanto, pero a
la vez estoy en paz conmigo misma.
Sé que lo que hago con mi vida está bien, ya
tendré tiempo de cambiarla, de hacer las cosas correctamente, ahora vivo políticamente
incorrecta, siempre libre… Bueno siempre libre hasta que llegue esa paloma que
me quite esa libertad, o más bien que me deje yo quitar.
Me encanta vivir los momentos, vivir
mis días libres y los no libres, no por estar ocupada no se pueden disfrutar y
vivir, hay muchas maneras y yo me las aplico.
Este no está siendo uno de mis mejores
veranos, como ya saben los que me conocen soy un pececillo que sin sol y agua
no sabe subsistir el verano pero hago lo que puedo, el deber es el culpable de
que no lo disfrute como me gustaría.
Van quedando días para las vacaciones
y mi cuerpo está en estado de nerviosismo por muchos motivos, una sorpresa inesperada,
un reencuentro de los nuestros, una semana dura de trabajo y un viaje deseado
con ansias.
Espero no sufrir mucho estrés y
ansiedad estos días previos a todos estos acontecimientos, pero sé que algo me
va a pasar factura, mi cuerpo me da señales, respirare hondo y canalizare todo
ese manojo de nervios averiados que llevo.
De momento voy a disfrutar del
momento, de mi gente, de los que han vuelto a mi vida sin esperar, a los que
han aparecido para hacerme más feliz la existencia y a los que están por
llegar.
Solo os doy las GRACIAS por existir en
mi CAMINO.




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